Un SENER mejor

Entrevista con Jorge Unda, CEO del grupo SENER y Jorge Sendagorta, presidente de SENER

SENER ha nombrado un nuevo consejero delegado (CEO) para el Grupo que le sustituye en el cargo, ¿Qué papel pasa a desempeñar a partir de ahora Jorge Sendagorta?

Jorge Sendagorta: El tiempo nos alcanza a todos. En esta nueva etapa, me mantendré como presidente del Consejo de Administración de SENER, una función muy distinta que, ya antes asumía, pero que hemos decidido desdoblar. Esto seguramente comportará una mayor dedicación a la presidencia de la que había sido posible hasta ahora, cuando compatibilizaba ambas posiciones. Desde este momento, las funciones de Jorge Unda y las mías estarán perfectamente diferenciadas, esto es, quedan delimitados el poder ejecutivo, por un lado, y la presidencia, por otro. Algo que nos permitirá colaborar de una manera complementaria. Ha sido un privilegio profesional ser el primer ejecutivo del Grupo prácticamente desde que entré en 1986. Un periodo suficientemente amplio en el que correspondía ya el relevo, que además ha coincidido con un proceso de reflexión que abrimos sobre el futuro de SENER.

¿Qué significa ser el CEO del Grupo SENER? ¿Podemos repasar por favor su trayectoria antes y ya una vez en SENER? ¿Cómo fueron los principios en la empresa?

Jorge Unda: He de decir que me siento muy honrado e ilusionado con esta nueva posición como primer ejecutivo del Grupo. El reto que hay por delante es enorme. SENER ha cambiado mucho y a mejor en tres décadas en las que Jorge Sendagorta ha dejado el listón muy alto. Estoy abrumado, pero igualmente con muchas ganas de desempeñar esta posición en un momento apasionante del desarrollo del Grupo.

Yo soy ingeniero industrial, rama mecánica, que terminé en la Escuela de Ingenieros industriales de Bilbao. Y, posteriormente, en la Escuela de Ingenieros de San Sebastián, donde estuve durante 6 años, hice mi doctorado, donde fui profesor ayudante, tengo una cierta experiencia académica, hice publicaciones (publiqué) y me incorporé al Centro de Estudios de Investigaciones Técnicas (CEIT) de Guipúzcoa, después de eso decidí cambiar al mundo de la empresa y en 1986 entré en SENER. Empecé a trabajar en SENER como ingeniero de proyecto en la sección de estructuras y mecanismos, y civil (en aquel momento estaban juntas), y con la expectativa de ver si SENER era un reto interesante, qué tipo proyectos e ilusiones. Empecé a trabajar en proyectos aeroespaciales, y después seguí en la tarea de director de proyecto. Y allá por el año 97, el consejero delegado, en un momento temporal de locura, se le ocurrió hacerme director general adjunto en aquel momento, con 38 años.

Todavía hoy recuerdo aquella primera época mía en SENER. Lo que me encontré fue un equipo directivo muy potente, cohesionado y comprometido. Realmente, no fue difícil incorporase a este equipo de grandes profesionales, muchos de ellos ahora ya retirados, y acompañar a Jorge Sendagorta en todo desarrollo de aquel SENER.

En esta recién estrenada etapa, ¿volverán a escribirse nuevas y vibrantes páginas en la historia de SENER?

J.U.: Creo que es un momento muy interesante en el sentido de establecer una estrategia de crecimiento, incluido el no orgánico, con la visión centrada en la ingeniería. Tenemos los fondos suficientes y una situación de tesorería muy saneada tras salir del accionariado de ITP, de tal forma que hemos podido acometer el cierre reciente de la adquisición de TRYO para reforzar toda nuestra área Aeroespacial. Se nos abren grandes retos en el mundo de la energía que está cambiando su paradigma energético, las renovables, la energía distribuida. Se abren grandes retos en el mundo de las infraestructuras del transporte, la tendencia hacia la urbanización de la sociedad va a obligar a realizar grandes inversiones en transporte urbano e interurbano, ahí vamos a tener que decir bastante con soluciones y tecnologías acertadas cerca del estado del arte. Algo que ya hemos venido haciendo y que es nuestra seña de identidad en todos estos años de historia. Esta es una fase de renovación, con nuevas ideas, diferenciación tecnológica, proyectos emocionantes y gratificantes para quienes tenemos pasión por la ingeniería y somos ingenieros vocacionales.

Hablemos de la integración del Grupo TRYO en el Grupo SENER, ¿cómo nos complementa y hace más fuertes?

J.S.: La venta de ITP representa una oportunidad fantástica para SENER. Ha sido una decisión de las más difíciles de mi vida profesional, pero eso es otra historia. Sus consecuencias en el presente de SENER son una gigantesca oportunidad, que nos va a permitir aprovechar el instante en el que el mercado de ingeniería dé un poco la vuelta. Ya es tiempo de que vuelvan las inversiones, de que vuelvan los proyectos de infraestructuras y de que tengamos nuevas oportunidades y, en ese momento, disponer de un balance saneado y reservado un fondo de futuras inversiones significarán una ventaja formidable que, sin duda, sabremos aprovechar.

J.U.: Hemos comprado TRYO recientemente, es una compañía del sector aeroespacial y de defensa muy interesante, potente, con tecnología diferenciada, que centra su desarrollo de productos en el área de electrónica y transmisión de señal en equipos embarcados en satélites. La conocemos bien, desde hace muchos años, porque hemos trabajado con TRYO en este sector y, de hecho, en alguno de nuestros proyectos forman parte del equipo de empresas que lideramos. Completa muy bien la cadena de valor dentro del sistema de comunicaciones embarcado en un satélite, en tanto que, esa responsabilidad que habitualmente o que en algunas ocasiones hemos solido tomar como responsables del subsistema de comunicaciones, complementa esta capacidad de ingeniería y sistemas que tenemos en SENER, como con los sistemas electromecánicos de despliegue y apunte de antenas que hemos venido haciendo históricamente con éxito en la compañía. Integra la cadena de valor de todo el sistema de comunicaciones y potencia nuestra presencia ahí y nuestro rol como responsable del sistema de comunicaciones embarcado. Esto va a abrir nuevas oportunidades en el mundo de Espacio y Defensa, va a ser fuente de crecimiento de las dos compañías integradas, SENER y TRYO, y todo el Grupo SENER va a verse reforzado por esto.

¿Cuál es el mayor desafío que SENER tiene por delante? ¿Cómo será SENER en la próxima década?

J.U.: Los retos por delante son varios. Uno de los inmediatos es que TRYO se integre con la parte aeroespacial de SENER, se generen sinergias y que del resultado de esa unión, uno más uno sea igual a tres. Esto es, el objetivo es lograr una posición destacada dentro del mundo aeroespacial superior a la que cada una de las partes tiene en este momento por separado. Buscamos crecimiento.

Otro de los grandes retos es un reto permanente, es seguir en la senda de la diferenciación tecnológica, apuesta por la tecnológica, por estar siempre en los proyectos más complicados, que los clientes nos reconozcan así, que nos llamen y que nos busquen por eso.

El tercero, el reto de la digitalización, del SENER 4.0, iniciativa que hemos lanzado no hace mucho tiempo en la cual debemos acomodar todas nuestras formas de hacer, todos nuestros procesos internos, todas nuestras herramientas, método al mundo digital, aprovechando para ello todas las herramientas e infraestructuras que se nos ponen al alcance. Y ser capaces de proveer a nuestros clientes con nuevas soluciones en el mundo digital. Está muy en boga el Digital Asset Management, todo el seguimiento después de haber entregado una infraestructura, bien sea energética, renovable o de transporte, hacer todo el seguimiento digital de la operación, mantenimiento, mejora del rendimiento y explotación de estas infraestructuras.

Cuando hacemos un plan estratégico, lo hacemos a tres años vista porque es muy difícil prever lo que queda más allá. Siempre nuestro caminar debe de estar orientado por el gusto por la tecnología, por esa senda vamos a seguir. En nuestras personas, en su talento, compromiso y pasión por la ingeniería, la tecnología y el trabajo bien hecho reside nuestra mayor fuerza. Dentro de diez años SENER será diferente, más grande, pero sobre todo seremos mucho mejores que ahora.

Tras años de dura crisis, ¿qué le ha hecho más fuerte a SENER y qué le ha servido para prepararse estratégicamente con el objetivo de afrontar el proyecto actual?

J.U.: Después de la crisis de 2011 somos una empresa más fuerte, consolidada y orientada a la tecnológica, con creciente presencia internacional y clientes internacionales con los cuales hemos desarrollado nuestra relación. Estamos en una situación buena para poder afrontar el siguiente salto y continuar tomando responsabilidades superiores al haber incrementado nuestra posición en la cadena de valor. Somos, además, empresa de referencia en múltiples campos donde las nuevas tecnologías están arrumbando las antiguas.

¿Por qué este nuevo SENER va a requerir el mejor espíritu de equipo y el trabajo de todos alrededor de unos valores corporativos que son tan distintivos?

J.S.: Solemos decir que SENER son sus personas pero, en esencia, son sus personas y sus valores, un sentido de misión, una forma de actuar y comportarse que al principio eran los valores y la forma de actuar de sus fundadores, de la familia, y que se convirtieron más tarde en la forma de actuar del equipo directivo de SENER y en la guía que iluminaba todas las decisiones. Con el tiempo, esa cultura se ha cincelado. En el proceso de reflexión del año pasado, la familia le dio un enorme valor a esta cultura, a esa forma de hacer las cosas en SENER, porque en primer lugar es un reflejo de los valores y del comportamiento de la propia familia. En segundo lugar, porque los accionistas lo ven también como la garantía esencial de que, en efecto, SENER es lo que debe ser, lo que sus accionistas quieren que sea. Tener recogidos esos valores, esa misión en una versión que hemos revisado, es un reflejo de ese interés mutuo en que tengamos claros la esencia de SENER y los patrones de conducta de SENER, cómo queremos relacionarnos unos con otros, cómo queremos tratarnos y cómo debe ser nuestro comportamiento en todo momento. Esta es una de las cosas que más influyen en la vinculación entre todos, y no digo solamente entre los accionistas y la empresa, también entre las personas de SENER. Por tanto, esta puesta al día, que no introduce apenas elementos nuevos, espero que sea motivo de unión, motivo de un comportamiento siempre correcto de todos, y motivo también de satisfacción y orgullo de trabajar en una empresa que tiene esta cultura y esos valores.

J.U.: SENER es una obra coral, no de prima donnas. SENER llegará hasta donde lleguen las personas de SENER, ni un paso más ni un paso menos. Esto es importante hacerlo con valores potentes compartidos. Sabemos que la base de nuestro éxito fundamentalmente está en el trabajo de nuestra gente y en vivir esos valores. En definitiva, SENER es un trabajo en equipo, el resultado del compromiso de nuestras personas para sacar la compañía adelante. Ese el gran valor y lo que necesitamos para reinventarnos y hacer un SENER mejor.