60 años de emprendimiento y construcción de futuro /Entrevista

“Nuestro mayor logro en estos 60 años es la propia SENER”

Entrevista con el presidente de SENER, Jorge Sendagorta (en la foto, a la izquierda), y el fundador y presidente de Honor de SENER, Enrique de Sendagorta (a la derecha de la imagen).

Entrevista con el presidente de SENER, Jorge Sendagorta (en la foto, a la izquierda), y el fundador y presidente de Honor de SENER, Enrique de Sendagorta (a la derecha de la imagen).

¿Cómo fueron los primeros años de SENER?

Enrique de Sendagorta: SENER nació como una oficina de proyecto de buques con vocación de avanzar en el campo de la ingeniería. Empezamos a trabajar con la aspiración de hacer las cosas bien y fuimos ganando clientes fieles gracias a un creciente prestigio por el conocimiento técnico de nuestra gente, por la calidad de las soluciones y del trabajo. Éramos flexibles para poder adaptarnos al mercado, que era pequeño y cambiante, y teníamos que abordar problemáticas distintas. Internamente, desde el principio trabajamos con la máxima confianza en las personas. No podía ser de otra manera, teníamos que delegar en nuestros profesionales para poder viajar y conseguir clientes. Después yo emprendí otros caminos de mi vida profesional y, en paralelo, entró Manu para ayudarme con SENER.

Hoy se ve perfectamente una continuidad con las bases fundacionales. Nuestra idea siempre fue “construir SENER para que durara”, con esa confianza como punto capital y reforzando siempre su capacidad para abordar retos nuevos, pues era la única forma de crecer como empresa y diversificarnos. Además, desde el principio, en SENER se aportaban muchas ideas a los clientes, enriqueciendo sus propios planteamientos. Muchas veces empezábamos orientando y asesorando a los armadores con ideas muy preliminares y luego seguíamos todo el trabajo hasta el final, pues en ocasiones el astillero también necesitaba apoyo para gestionar compras o contratar a los proveedores adecuados para completar un proyecto. Así fuimos ganando clientes fieles.

¿Pueden hacer un breve balance de estos 60 años?

E.S.: Estos 60 años han sido un orgullo grandísimo. Para los tres presidentes, SENER ha sido lo más importante de nuestra vida. Mi hijo Jorge lleva 30 años al frente de SENER, mi hermano Manu pasó 25 años, y yo he estado toda mi vida vinculado a SENER. Incluso cuando estuve formalmente fuera, seguía muy próximo.

Jorge Sendagorta: Sentimos un orgullo que es polifacético: por haber logrado construir una empresa que cumple 60 años con éxito y crecimiento activo durante este tiempo. Por crear puestos de trabajo dignos y contribuir, así, al sostenimiento de muchas familias y al desarrollo profesional de muchos ingenieros con vocación. Por el servicio a la sociedad a través de la actividad de SENER, cuyos proyectos de ingeniería y construcción mejoran la vida de las personas. Por el accionariado familiar unido en torno a la empresa. Y por nuestra diversificación, generada con iniciativas innovadoras, centradas en resolver problemas con nuevas soluciones más eficaces.

¿En su momento pensaron que SENER llegaría a convertirse en el gigante tecnológico que es a día de hoy?

J.S.: Nunca pensamos a tan largo plazo. Siempre te quedas en el corto plazo, como mucho los próximos 4 o 5 años. Así que no, no lo imaginábamos. Pero lo importante no es concebir un proyecto empresarial ambicioso, sino buscar con altura de miras la forma de mejorar lo que se está haciendo cada día. El crecimiento es el resultado de esa búsqueda por la mejora constante, al igual que el beneficio no se justifica como objetivo directo, sino que es también el resultado de hacer bien las cosas.

¿Qué hacemos ahora mejor que antes?

J.S.: Hemos logrado un avance notable. Los dos incidimos con determinación en la institucionalización de SENER, pues la enfermedad de Manu, a una edad muy temprana, demostró que esa era una debilidad de la empresa. Decidimos reforzar la corporación con el desarrollo de un consejo profesional, sistemas de control de gestión, un protocolo familiar, hubo una profesionalización del equipo directivo basada en una meritocracia objetiva… Y hemos aprendido como ingenieros, pasando a ser también constructores e industriales. Hemos llegado a campos nuevos porque hemos innovado, por el propio progreso de la ciencia… La empresa debe fortalecerse continuamente. Tenemos que ser cada vez mejores en casi todo.

E.S.: En cualquier caso, la continuidad en el crecimiento se logra con elementos nucleares que debemos conservar, que son el trato limpio, la confianza, el construir para durar, la flexibilidad para abordar nuevos retos, según las oportunidades que se presenten... Hay que mantener unos principios claros para lograr un equilibrio entre todas las voluntades que confluyen en una empresa, los accionistas, los trabajadores, los clientes, etc.

Nuestra idea siempre fue “construir SENER para que durara”, con la confianza en las personas como punto capital.

¿Cuáles son los principales valores de SENER?

J.S.: Los valores empiezan por el deseo de aportar juntos las mejores soluciones a los problemas técnico-económicos del entorno, lo que se conoce como la vocación del ingeniero, que está en la raíz de la actividad de SENER. Pero no queremos hacer esto de cualquier manera, sino desde una casa habitada, en la que trabajemos en equipo, con confianza, en la que las personas se puedan sentir a gusto, donde tengamos las puertas abiertas y abordemos los problemas con transparencia y confianza, en la que busquemos a los mejores ingenieros para nuestros equipos, y donde la iniciativa y la innovación sean partes integrantes. No nos conformamos con desarrollar soluciones rutinarias para llevar a cabo los sueños que han soñado otros, queremos soñar nuestros propios sueños y, en ocasiones, soñar por terceros, en nombre de nuestros clientes. A veces, incluso, proponer a otros negocios que no son el nuestro, pero a los que podemos aportar después soluciones, como ocurrió con la naviera Marítima del Norte, que SENER ayudó a crear y para la que proyectó después 35 buques.

¿Cómo se consigue retener un equipo profesional de tanto talento y cualificación como el que tiene SENER?

J.S.: Es un círculo virtuoso: hay que aspirar a aportar soluciones, a hacer cosas difíciles, pues limitarte a desarrollar la ingeniería que demandan los clientes te puede llevar a ser una empresa eficaz, pero sin ideas. Son los sueños y las ideas propias los que te llevan a hacer cosas diferentes, como plantas solares termoeléctricas, líneas de alta velocidad, crear ITP… Nuestra capacidad de atraer a buenos ingenieros depende de ese ambiente interno de confianza, de transparencia, de casa habitada con las puertas abiertas, y, por otro lado, de poder ofrecer a nuestros profesionales nuevos retos para que conciban y desarrollen sueños ingenieriles más ambiciosos. Nuestras personas están orgullosas de trabajar en esos proyectos innovadores.

E.S.: La gente valiosa va donde la quieren. Manu decía “los cerebros son como los corazones, que van allí donde se les aprecia”. Desarrollar ese afecto mutuo entre la empresa y sus ingenieros es fundamental.

J.S.: Y SENER ha hecho un esfuerzo para ser deseable por esos ingenieros mejores, lo que pasa por ofrecerles retos técnicos importantes y un entorno de compañeros adecuado, donde se pueden sentir personalmente cómodos y profesionalmente vibrantes.

¿Cuál es el mayor logro en la historia de SENER para cada uno de ustedes?

E.S.: El mayor éxito de SENER es la propia SENER, sus personas, sus proyectos.

J.S.: SENER y su huella, esto es, el conjunto de sus realizaciones de ingeniería y de las carreras profesionales que se han desarrollado en la casa. Es imposible elegir un proyecto en concreto como logro representativo, pues hay muchos y no son comparables entre sí.

No nos conformamos con desarrollar soluciones rutinarias para llevar a cabo los sueños que han soñado otros, queremos soñar nuestros propios sueños.

SENER es una empresa familiar, ¿cuál es el vínculo de la familia con la empresa y qué valores aporta?

E.S.: La familia ha sido un factor clave para SENER, en primer lugar porque, debido al afecto que siente hacia la empresa, ha sido un accionista que nunca ha presionado. Además, en SENER funciona la meritocracia y la familia se atiene a ello. Hemos decidido, por ejemplo, que en el consejo no tengan una mayoría: está compuesto por cuatro familiares, cuatro independientes y dos ejecutivos.

J.S.: SENER y la familia tienen mecanismos para que algunos Sendagorta que tengan suficiente mérito puedan involucrarse en el trabajo de la compañía. Y la siguiente generación ya está entrando a trabajar en SENER. En general, la familia siente un gran orgullo de SENER, de su historia y de sus logros, y su sentido de pertenencia al proyecto es muy fuerte. SENER es el patrimonio fundamental de la familia, y aun así nunca se han generado tensiones.

En 2002, la familia Sendagorta y SENER crearon la Fundación SENER, ¿cuál es su finalidad?

E.S.: La Fundación se creó para promover el desarrollo de personas con talento, con clara vocación en ingeniería, para posibilitar y resaltar sus contribuciones como ingenieros. Está viva, es flexible y tiene un objetivo más amplio que el proyecto principal de las becas, que fue su comienzo y sigue siendo la actividad más importante. Ya hay 45 personas que han sido becadas por la Fundación, que han obtenido esa doble formación, primero académica, en un centro de su elección que sea adecuado para desarrollar sus capacidades, y después profesional, a través de una experiencia de trabajo en SENER.

J.S.: El primer programa de la Fundación obedece al deseo de que personas muy valiosas de países menos favorecidos puedan acceder a una formación internacional y puedan desarrollarse en sus primeros años de trabajo en una ingeniería puntera. Es una idea filantrópica, pero también esperamos recibir de estas personas que, en su integración en SENER, en la fase de su beca de trabajo, nos aporten nuevas perspectivas. Que nos enriquezcan con su cultura, no solo en ingeniería. Que nos ofrezcan puntos de vista diferentes, que siempre son beneficiosos para fomentar la innovación. Algunos se quedarán a trabajar en SENER, otros desarrollarán su profesión en sus países de origen, o en otros, de una forma satisfactoria y, quizás, en algún momento colaborando con SENER.

El crecimiento, al igual que el beneficio, es el resultado de hacer las cosas bien.

¿Qué le sigue pidiendo SENER a sus personas?

J.S.: A la gente de SENER se le pide ilusión para concebir soluciones con altura de miras, para ayudar a desarrollar nuestra vocación como ingenieros. Les pedimos sus sueños de un mundo mejor a través de la ingeniería y también que trabajemos todos como un equipo integrado. La vocación como ingeniería no es solo de los técnicos, es común a todas nuestras personas que sienten el orgullo de los proyectos y las contribuciones de SENER al progreso. La innovación es igualmente responsabilidad de toda la empresa.

60 años no es nada... ¿qué depara el futuro para la compañía?

J.S.: Haciéndonos mejores, vendrá el futuro de SENER. Tenemos que mejorar constantemente, mirando el medio plazo, para asegurar ese futuro cada vez mejor. La huella tiene que quedar también en la satisfacción de las personas que hacemos SENER, en el desarrollo de nuestra vocación como ingeniería, en nuestras relaciones con los compañeros y, por supuesto, en nuestros proyectos, que contribuyen, gracias a sus soluciones mejores, al avance de la sociedad.

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Jorge Sendagorta (izquierda) y Enrique de Sendagorta (derecha). Enrique de Sendagorta Jorge Sendagorta. Enrique de Sendagorta.

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