60 años de emprendimiento y construcción de futuro /Tribuna

Diseñar para el vacío: el eterno desafío para los mecanismos espaciales


Lionel Gaillard, director de Mecanismos de la Agencia Espacial Europea (ESA)

Lionel Gaillard, director de Mecanismos de la Agencia Espacial Europea (ESA)

Lionel Gaillard, director de Mecanismos de la Agencia Espacial Europea (ESA)

Mecanismos espaciales: he aquí dos conceptos engañosamente simples. ¿Qué significa colocar uno junto al otro?

Por separado, la palabra ‘espacial’ es una fuente de inspiración para muchos de nosotros. Durante siglos hemos mirado hacia las estrellas con fascinación, tratando de hallar respuesta a algunas preguntas esenciales sobre nuestros orígenes y nuestra existencia: ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos? ¿Quiénes somos?

‘Mecanismos’, por su parte, puede parecer un término mucho más mundano, relacionado con lo que a menudo se entiende como dispositivos básicos que rodean nuestra vida cotidiana, como reproductores DVD, discos duros de ordenador, servidores de datos y demás. Casi siempre, estos mecanismos terrestres están desarrollados para hacernos la vida más fácil, y no paran de mejorar en cuanto a rendimiento y flexibilidad, sin límites aparentes a lo que se puede conseguir.

Pero, si unimos ambas palabras, las cosas se complican mucho más. Diseñar mecanismos para el espacio es una tarea tremendamente exigente. Es fácil pensar en un primer momento que el espacio es un entorno operativo favorable, pero nos estaríamos olvidando de la violenta fase de lanzamiento de toda misión, en la cual toda nave sufre una ‘tortura’, mecánicamente hablando. Luego, una vez en el espacio, cuando todo parece tan calmado y encantador desde la Tierra, el satélite y sus mecanismos están sometidos a muchos otros tipos de estrés, como unas temperaturas muy extremas, la exposición a radiaciones y el vacío permanente... todo ello sin grandes posibilidades de mejora.

El contraste entre la atractiva visión del espacio desde aquí y la realidad es enorme. De hecho, es factible afirmar que apenas existe algún lugar más hostil. Ciertamente, no es un entorno muy amigable para las tecnologías que hemos optimizado durante siglos en tierra firme, pensadas normalmente para un uso diario. Y es esto lo que también hace tan interesante el desarrollo de mecanismos espaciales. Ocurre igual que en el arte, donde a menudo las limitaciones impuestas sobre el artista, o las que el artista se impone a sí mismo, son las que llevan a los más altos niveles de creatividad y desarrollo artístico. Por tanto, llevar a cabo mecanismos para el espacio también puede entenderse como un arte. Y uno en el que, solo por la física, ya deben afrontarse muchas limitaciones, como la imposibilidad de utilizar los mismos materiales, los lubricantes equivalentes o las combinaciones estándar de ambos componentes que se utilizarían en tierra firme. Además –de nuevo, como en el arte– las obras maestras que logran materializarse no resultan fáciles de comprender para el neófito y es necesario cierto conocimiento básico para apreciar totalmente su complejidad y sus capacidades. Todos los detalles cuentan y tienen su propia relevancia a la hora de hacer que los mecanismos espaciales sean más completos y fiables.

Las tecnologías para la exploración del espacio existen solamente desde hace poco más de medio siglo. Aún queda un largo camino por delante, lleno de incógnitas que debemos comprender y abordar para permitir que la raza humana prosiga en su búsqueda de conocimiento y para adquirir nuevos servicios del espacio que nos ayuden en nuestro día a día: Internet y retransmisión multimedia, navegación por satélite, previsión meteorológica, seguimiento del cambio climático y un largo etcétera. Entre los ejemplos de tipos de mecanismos que plantean grandes desafíos para tales propósitos se encuentran los mecanismos de escaneado para la observación terrestre, el despliegue de antenas y propulsores, o los dispositivos de apuntado para telecomunicaciones.

Para aquellos desafíos todavía mayores que están por venir, sin duda serán necesarios nuevos mecanismos cuya función, en la mayoría de los casos, será esencial para la misión concreta. Harán falta nuevos avances revolucionarios en este ámbito, donde eclosionarán los artistas espaciales que hay entre nosotros.

Galería

Lionel Gaillard en el evento ESMATS 2015 coordinado por SENER junto con la ESA.

Copyright SENER 2018