SENER y EIPSA, ingeniería civil pegada a la realidad PORTADA /Reportaje

SENER y EIPSA, ingeniería civil pegada a la realidad

El metro de Guadalajara en México, un proyecto conjunto de EIPSA y SENER.

El metro de Guadalajara en México, un proyecto conjunto de EIPSA y SENER.

La historia de EIPSA es un recorrido de ingeniería inteligente por construcciones singulares, a veces al filo de lo técnicamente posible, que surgen de la necesidad de resolver un problema arquitectónico. Puentes y viaductos en orografías complejas forman la mayor parte de sus referencias, junto con estructuras para edificios de diseño espectacular y otros proyectos especiales, desarrollados en España, Argentina, Chipre y México, y, en estos momentos, en Catar o en EE UU.

Integrada en SENER desde 2012, EIPSA mantiene sin embargo su singularidad. Una empresa a la que todo el conocimiento que ha atesorado en los casi 30 años de actividad, le ha valido varios reconocimientos internacionales. El último de ellos, el premio ‘Toda una Vida’, concedido por la multinacional ALE a su fundador, José Antonio Llombart, en febrero de 2015.

Una historia de desafíos

Estudio de Ingeniería y Proyectos EIPSA nació en 1987. Su fundador, el ingeniero de Caminos, Canales y Puertos José Antonio Llombart, contaba entonces con 20 años de experiencia en empresas de construcción, concretamente en Agromán y Caminos y Puertos. En esta última, ocupó el puesto de director de Proyectos y Tecnología, desde el que participó en proyectos y obras de edificación e ingeniería civil, especialmente en puentes para carretera y ferrocarril (viaductos, puentes sobre ríos y pasarelas peatonales) por toda la geografía española. Algunos de ellos presentaban desafíos técnicos considerables, como los viaductos de la autopista que une Barcelona con la frontera francesa o los de la autopista urbana ‘9 de julio’, en Buenos Aires.

Con este bagaje, decidió constituir una empresa dedicada a la ingeniería estructural, aquella que configura la espina dorsal de cualquier edificación, y concretamente al campo de las estructuras especiales que, por definición, se alejan de lo habitual. Fue una decisión coyuntural y vocacional, pues en esos momentos había una demanda que atender en cuanto a estructuras complejas, dentro del ingente desarrollo de infraestructuras en España, y, a la par, era el segmento que mejor conocía y más le gustaba, dado que requería un ingenio inherente a la labor aspiracional de la ingeniería civil.

Fue sin duda un acierto. En 2015, EIPSA ha cumplido 30 años de vida con una notable cartera de referencias, proyectos y servicios de asistencia técnica para la construcción de estructuras especiales para edificación urbana e industrial, silos, pasarelas y puentes.

Este último campo representa la especialidad más destacada de EIPSA, que ha desarrollado puentes de diversas tipologías para carretera y ferrocarril, algunos tan reseñables como el viaducto de Alconétar, que cruza el embalse de Alcántara (Cáceres) mediante un vano de 220 m y que marcó un récord mundial por la dimensión de la luz de los arcos construidos por abatimiento; el viaducto sobre la autopista C-58 de Barcelona levantado en la mediana de un viaducto existente que forma parte de la autopista de acceso a la ciudad condal de mayor tráfico de Cataluña, sin perturbar la circulación de vehículos; el viaducto de Tejina, en Tenerife, construido con la técnica de tablero empujado con un trazado caracterizado por un radio de curvatura de 131 m y una pendiente del 8 %; el viaducto de Arenteiro, que cuenta con un tablero de hormigón de más de 1.400 m de longitud y que es el más largo de España construido por empuje, y el de Barbantiño, de 1.176 m, ambos para el tren de alta velocidad de Galicia; así como varios puentes construidos fuera de España. También ha realizado proyectos de estructuras especiales de arquitectura, entre ellos el Bilbao Exhibition Center (BEC) y el edificio CNCI en Monterrey (México).

Para llevar a cabo este trabajo, cuenta con un equipo de ingenieros civiles y delineantes que trabajan en estrecha colaboración con las empresas constructoras. Es quizás este buen entendimiento con el sector de la construcción lo que ha diferenciado a EIPSA de otras oficinas técnicas: su involucración en cada proyecto no acaba con el diseño de una idea sobre el papel, sino que desarrollan procedimientos de construcción específicos, ven la evolución de la estructura a pie de obra y acompañan la realización paso a paso, para resolver sobre la marcha cualquier problema que pueda surgir. Muchas veces exigen maniobras únicas, no acometidas con anterioridad, con lo que estar cerca de la construcción resulta vital.

Además de este vínculo estrecho entre el diseño y la construcción, EIPSA ha sabido incorporar los criterios estéticos en sus proyectos y obtener, además, una necesaria rentabilidad, cuadrando un equilibrio que la ha hecho perdurar con éxito. Así, EIPSA ha logrado una gran reputación en técnicas diversas: viaductos con tableros de hormigón construidos por fases, voladizos sucesivos, tableros empujados, estructuras atirantadas, soluciones prefabricadas, arcos, pasarelas peatonales, acueductos, estructuras metálicas mixtas acero-hormigón, etc.

Dos empresas con un espíritu común

EIPSA y SENER no sólo han coincidido en proyectos a lo largo de su historia, sino que han sido socios y también, en el caso de SENER, cliente. Trabajaron codo con codo en el BEC, donde SENER realizó la dirección de obra y EIPSA desarrolló la estructura del edificio, de la que forma parte una torre de 92 m de altura, constituida por un núcleo central de hormigón que soporta una estructura de cubierta de la que están suspendidos los forjados, quedando diáfano un gran espacio inferior. También coincidieron en la línea de ferrocarril de alta velocidad Madrid–Valencia, donde SENER llevó a cabo la dirección de obra y EIPSA, dos viaductos singulares, el del Istmo y el del Arco, sobre el embalse de Contreras. Otros proyectos conjuntos fueron la autopista A4 de Holanda, la autopista Vitoria–Eibar, el metro de Sevilla o el proyecto del puente del río Deba, en Guipúzcoa, a veces en tramos distintos y con diferentes clientes.

En estos proyectos, ambas empresas tuvieron ocasión de conocer su filosofía de trabajo, su pasión por la innovación y por la excelencia técnica y su gusto por afrontar nuevos retos. En cierto modo, el espíritu fundador e impulsor del día a día era común. Su entendimiento sobre el terreno lo hacía patente.

Un panorama internacional

En pleno siglo XXI, SENER y EIPSA ya habían comprendido, por separado, que debían competir en un panorama cada vez más global. SENER, que ya había emprendido firmes pasos en la internacionalización, contaba con oficinas y proyectos en cuatro continentes. EIPSA dependía en mayor medida del cliente nacional, pero también había abordado obras fuera de España.

En ese contexto mundial, se puede optar a mayores contratos, pero también aumenta la competencia, no sólo por el número de empresas sino también por el tamaño creciente de los rivales. Los clientes tienden a seleccionar empresas capaces de dar un servicio integral. Y tanto SENER como EIPSA llevaban tiempo complementándose mutuamente, sumando capacidades y fuerzas, con una coordinación tan sencilla que hacía premonitoria su integración en 2012.

Desde entonces, ambas empresas han acometido el metro de Doha, en Catar, el metro de Guadalajara y el tren interurbano entre Toluca y México DF, ambos en México. Acaba de arrancar el trabajo para desarrollar servicios de ingeniería y medioambientales en la sección entre Palmdale y Burbank de la línea de alta velocidad de California, que comprende 11 viaductos, y están por concretarse otros como el metro de Yeda, en Arabia Saudí, y el metro de Lima, en Perú. Juntos, el futuro es mundial y está lleno de oportunidades.

Una trayectoria profesional y personal merecedora de premio Una trayectoria profesional y personal merecedora de premio

El pasado mes de febrero el grupo ALE concedió el premio ‘Toda una vida’ a José Antonio Llombart. Fue en la XIV edición de los premios ALE, en la tradicional cena en el Hotel Ritz de Madrid (España), que se organiza anualmente. Durante la ceremonia, el representante de ALE destacó del director general de EIPSA que es “un profesional de altísimos conocimientos desarrollados a lo largo de más de 50 años de carrera en ingeniería civil”.

ALE reconoce así una intensa actividad profesional en el campo de las estructuras especiales, fundamentalmente tras la fundación de EIPSA. En paralelo, el premio ha valorado la labor divulgativa y académica de José Antonio Llombart como profesor en la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid, además de ser autor de numerosos artículos en publicaciones técnicas y participante en congresos internacionales como FIP e IABSE, así como en congresos y asambleas en institutos técnicos y universidades en España. También ha puesto el foco en su formación humanística, como pianista –disciplina en la que ofrece conciertos semiprofesionales– y, sobre todo, como amigo, padre y esposo.

Este premio se suma a un reconocimiento anterior, cuando le fue concedida la Medalla de la Asociación Técnica Española del Hormigón Pretensado.

Como empresa, EIPSA ha recibido muchos otros premios a lo largo de su ejercicio, como el del 2006 Fib Congress (Award Nomination for Outstanding Concrete Structures), el premio Construmat 2007, el galardón Caminos de Extremadura 2008 y el premio Potencia 2011.

Galería

Obras de construcción en el viaducto sobre la autopista C-58 de Barcelona.  Viaducto del Istmo en el embalse de Contreras. Construcción del viaducto del Arco sobre Embalse de Contreras. Edificación de la torre CNCI en México.  Edificación del BEC.

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